domingo, 3 de febrero de 2019

Yo Julia, Santiago Posteguillo

Buenas tardes,

Julia Domna, Septimio Severo, Santiago POteguillo, Libros belicosDespués de un muy poco prolífico año en entradas, y por desgracia también en lecturas, he decidido cambiar el paso y dedicarle más tiempo a esta pasión que tenía un poco olvidada. Espero, queridos lectores, que sepáis perdonarme.

He empezado el año 2019 con varias lecturas, pero en lo que a libros bélicos se refiere (aunque aquí también englobo libros de Historia), he leído sólo uno, y no es otro que el último ganador del premio Planeta, Yo Julia, del profesor Santiago Posteguillo.

Llevo leyendo a Posteguillo desde que publicó su primera trilogía sobre Escipión el Africano allá por 2009 creo. Y he decir que, tanto la trilogía sobre Escipión, como la que escribió sobre Trajano, me gustaron mucho. Pero, en el caso de la novela que nos atañe en la entrada de hoy, no he salido tan entusiasmado. No es que la forma de escribir del autor haya empeorado. Es simplemente por el personaje en cuestión, que no le he pillado el punto. 

Yo Julia, Santiago POsteguillo, Libros belicos
Aureo con la efigie de Julia Domna
Julia Domna fue la esposa del emperador Septimio Severo, que estuvo al frente del imperio entre los años 193 y 211, que fue el primer emperador de la dinastía de los Severos. En Yo Julia, el autor nos cuenta el ascenso al poder de este emperador desde la perspectiva de su mujer. Una noble de origen siria, que se casa con este noble romano, nacido en Leptis Magna, en el norte de África y que desarrolla su carrera hasta alcanzar la posición de gobernador de Panonia, una de las provincias más importantes del imperio, con mando sobre 4 legiones, lo que suponía una amenaza para el emperador Cómodo, hijo de Marco Aurelio, por lo que este, tenía retenidas en Roma a las esposas e hijos de los gobernadores. Y en ese punto es dónde empieza la narración con Julia Domna como protagonista.

                                                                  

viernes, 17 de agosto de 2018

Las memorias del sargento Bourgogne (Les mémoires du sergent Bourgogne), Adrien Bourgogne

Buenos días,

Ha pasado tiempo, mucho tiempo desde la última entrada. La anterior reseña era sobre un libro relacionado con el frente ruso durante la Segunda Guerra Mundial. La que hoy os voy a presentar también está relacionada con el frente ruso, pero unos 130 años antes, durante la fatídica campaña de Napoleón Bonaparte, emperador de los franceses, en 1812-1813. 

Napoleón fue, indiscutiblemente, un genio militar y político. Aunque también un tirano que, durante más de una década, intentó someter a media Europa mediante el ejercicio de la fuerza y la conquista. Desde sus primeras campañas en Italia a finales del siglo XVIII (1796), hasta su definitiva derrota en Waterloo (todos los malos que van a Waterloo acaban encerrados) en 1815, el pequeño cabo Corso, se peleó contra Prusia, Rusia, Inglaterra, España, Portugal, Italia, Austria... Durante estas campañas, obtuvo renombradas victorias (Austerlitz, Friedland, Wagram, Borodino...) pero también sonoras derrotas (Trafalgar, Bailén, Waterloo...).

De todas las campañas, la más desastrosa para Francia fue sin duda la de Rusia. Durante la época del Imperio, las relaciones entre Francia y Rusia (representadas por las relaciones entre Napoleón y el zar Alejandro I) pasaron por varios momentos. Algunas veces de entendimiento, alianza y concordia, y otras, de enemistad y guerra. En uno de esos momentos de máxima tensión, Napoleón decidió invadir Rusia. Al frente de un ejército de más de 650.000 soldados, el 23 de junio de 1812, se lanzó a la conquista. El avance fue rápido, y en poco más de 2 meses, consiguió llegar a Moscú y capturarla, entrando en la ciudad el 6 de septiembre. 

Y aquí es dónde empiezan sus dolores de cabeza y casi el inicio del relato de nuestro protagonista, el sargento de velites de la guardia imperial Adrien Bourgogne. Por orden del gobernador y mediante actos de sabotaje, la ciudad fue quemada hasta los cimientos. Este hecho, unido a una maniobra envolvente por parte del ejército ruso, provocó la decisión de Napoleón de emprender la retirada el 19 de octubre. La decisión fue, desde un punto de vista militar, un desastre. El ejército francés no contaba con los pertrechos suficientes, y además, ese invierno de 1812, fue uno de los más duros en años.

               


martes, 10 de octubre de 2017

Le soldat oublié (El soldado olvidado), Guy Sajer

Buenos días a todos,

Retomamos las entradas al blog con la reseña de un libro que me ha parecido francamente interesante. Se trata de "Le soldat oublié" (El soldado olvidado) de Guy Sajer. Hace tiempo que un seguidor de la página de Facebook lo recomendó, y ya por fin he podido leerlo.

El libro narra en primera persona la historia de un soldado de origen francés, el propio Guy Sajer, enrolado en la Werhmacht, y su aventura bélica en el frente del Este entre los años 1942 y 1945. El libro es crudo, muy crudo. Desde un punto de vista bélico, el frente del Este fue una carnicería. Batallas sobrecogedoras, muerte por todos lados. Soldados destrozados física y emocionalmente.

Además del drama que vivió el propio autor del libro, me gustaría añadir una reflexión sobre "lo que nos quieren vender". Me explico. Cuanto más leo sobre la guerra en el frente del Este, más impresionado me quedo por lo que allí se tuvo que vivir. Soldados, de uno y otro bando, luchando en una guerra sin cuartel ni piedad. Temiendo ser capturados por el enemigo ya que muchas veces eso suponía ejecución inmediata. La convención de Ginebra en cuanto a trato de prisioneros se refiere era allí papel mojado. Las atrocidades se cometían sin cesar. Y sin embargo, se luchó, mucho, con valentía. Millones de muertos, heridos y desaparecidos. Un auténtico drama. Y a raíz de esta descripción, viene la reflexión.


martes, 6 de diciembre de 2016

Falcó, Arturo Pérez-Reverte

Buenas tardes a todos,

La obra que os quiero presentar hoy nos toca de cerca ya que está ambientada en una época y un lugar que nos afecta, más de forma indirecta, pero todos conocemos a alguien que la vivió en sus carnes. Me estoy refiriendo a la guerra civil española. A nuestra guerra civil. O por lo menos, espero, a la última de ellas. Para seros sinceros, es un tema que nunca me ha interesado más que tangencialmente, como un anexo a la Segunda Guerra Mundial, pese a haber tenidos dos abuelos que participaron muy activamente (soldado uno y quinto columnista otro) y dos abuelas que la vivieron como civiles (en Madrid una y como casi niña de Rusia, otra).

Falcó, de Arturo Pérez-Reverte es el libro que os quiero presentar hoy. No seré yo el que os pueda aportar nada nuevo sobre uno de nuestros escritores más leídos y, creo que ya lo he comentado an alguna otra ocasión, uno de mis escritores favoritos. Pero sobre el libro, si que os puedo trasladar mi opinión.

La acción transcurre durante los primeros meses de la guerra civil, en el año mil novecientos treinta y seis. El bando republicano tiene prisionera a José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange y desde el bando nacional se articula una operación para rescatarle. Para ello, designan a Lorenzo Falcó, extraficante y actual espía que trabaja para los servicios de información del general Franco, para infiltrarse en el bando enemigo y orquestar desde allí dentro la operación. El resultado de la misma no os la voy a desvelar (¿qué gracia tendría entonces que os leyerais la novela?). Lo que si os puedo adelantar, es que es una novela trepidante. Falcó es un tipo curioso. Amoral completamente. Trabaja en su propio beneficio y tiene gran capacidad para moverse entre el género femenino y los mundos oscuros del estraperlo y el crimen.


lunes, 26 de septiembre de 2016

La última isla, David L. Cabia

Segunda Guerra Mundial, Peleliu, OkinawaBuenas noches,

Para los amantes de la Segunda Guerra Mundial, como el que escribe, Peleliu y Okinawa son dos nombres que nos pueden sonar. Pero también es verdad, que desde nuestro punto de vista europeo, la guerra en el escenario del Océano Pacífico, librada principalmente entre Estados Unidos y el imperio del Japón, nos es bastante desconocida. Estamos más acostumbrados a las batallas en Francia, Inglaterra o los Países Bajos en el oeste y a la carnicería perpetrada entre rusos y alemanes en el frente del este.

Por otra parte, como es bien sabido, la historia la escriben los vencedores. Y desde que terminó la contienda, hace más de 70 años, nos hemos visto bombardeados por los libros y las películas, sobretodo americanas, donde estaba claro quiénes eran los buenos y quienes los malos. Y una de las cosas que siempre me han sorprendido del argumento de las películas, eran los valores tan extrañamente positivos que tenían los protagonistas. Se luchaba por el bien contra el mal. La ética en el combate era intachable. No se sucumbían a valores tan humanos como el odio, la sed de venganza, la irracionalidad o el gusto por matar. Vamos, que se presentaba la guerra como un paseo un domingo de primavera por el parque del Retiro.

Sin embargo, como os podéis imaginar, no todo era así. Y recientemente, y gracias a este blog, he descubierto un joven autor, David L. Cabia, de Burgos, que ha escrito una novela que aúna la más desconocida guerra del Pacífico, con esa descripción detallada de esos sentimientos y acciones, que nada tienen que ver con lo que hasta la fecha se nos había presentado. El título de la obra es "La última isla".


free seo tool